Los propietarios de viviendas en España no pueden simplemente ajustar sus alquileres. Esto sólo es posible si el contrato de arrendamiento contiene una cláusula a tal efecto o si el inquilino está de acuerdo. Por lo tanto, los contratos de alquiler deben redactarse siempre con previsión.
La regulación de todo contrato de arrendamiento viene recogida en el artículo 18 de la Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU). Al redactar el contrato de arrendamiento, el abogado debe preguntar al propietario si debe incluirse una cláusula sobre el aumento de la renta. El alquiler suele ajustarse anualmente, normalmente en función de la inflación. Por regla general, los aumentos del alquiler están vinculados a un valor de referencia de aplicación general, como el índice de precios al consumo (IPC). Sin embargo, la libertad de contratación también permite a propietarios e inquilinos llegar a otros acuerdos.
Prioridad del plazo en ausencia de cláusula
Durante la vigencia de un contrato de alquiler y sin cláusula correspondiente, la renta no puede ni puede ser incrementada. Hay que tenerlo en cuenta, entre otras cosas, por la normativa sobre contratos de alquiler de larga duración que está en vigor desde el 6 de marzo de 2019: El plazo es de al menos cinco años. Es posible una prórroga legal de hasta diez años, por ejemplo, en caso de silencio o dependiendo de la respectiva persona legalmente definida del arrendador (persona física o jurídica). En el peor de los casos, un arrendador que no planifica con antelación puede no ser capaz de ajustar o aumentar el alquiler durante diez años.
Respete los límites máximos
La Ley de Arrendamientos de 2019 también contiene límites máximos para los incrementos del alquiler. Estos no podrán superar el citado índice de precios al consumo; de lo contrario, el incremento del alquiler será nulo de pleno derecho.
Algunas comunidades autónomas han previsto multas cuantiosas en caso de infracción.
Nuestro consejo: Si quieres alquilar una vivienda, es recomendable que el contrato de alquiler lo redacte un abogado. Así se ahorrará problemas y costes adicionales.