Las zonas exteriores forman parte de la vida cotidiana en Mallorca, pero plantean a los propietarios sus propios problemas de planificación. El jardín, la terraza, la piscina, las plantas, el riego, la sombra y los materiales deben adaptarse al clima, la parcela, los requisitos de mantenimiento y el uso. Los que planifican bien no sólo ganan espacio, sino también una calidad de vida que realmente funciona en el día a día.