Si estás construyendo en Mallorca, debes guardar todas tus facturas.
Es importante que éstas estén emitidas a su nombre y muestren el IVA. Las facturas reducen la carga fiscal cuando la propiedad se vende en una fecha posterior.
El futuro propietario de una vivienda se considera legalmente un promotor inmobiliario en España. Esto significa que contrae una serie de obligaciones financieras y legales. Sin embargo, algunas de ellas tienen ventajas para el futuro.
Empieza por cobrar y almacenar las facturas. Cualquiera que construya recibirá muchas: De arquitectos, contratistas, proveedores de materiales de construcción, asesores fiscales, abogados, despachos y autoridades.
Asegúrate desde el principio de que estas facturas cumplen los requisitos legales y, por último, pero no menos importante, que se emiten a tu nombre y con el IVA indicado. Para empezar, el cobro de facturas implica mucho papeleo. Sin embargo, le protege de costes innecesarios a la hora de la posible venta de un inmueble. Esto se debe a que cada factura individual reduce el impuesto sobre plusvalías que tiene que pagar.
He aquí un ejemplo de cálculo: alguien paga un total de 300.000 euros por un terreno y un edificio nuevo. Al cabo de unos años, vende la propiedad a un precio de 700.000 euros. El beneficio de 400.000 euros debe tributar. En este caso y sin facturas, el impuesto de plusvalía es de 96.000 euros. Sin embargo, si se dispone de las facturas correspondientes, la carga fiscal puede reducirse al menos a la mitad o más.