Si quiere vender o alquilar su vivienda en la isla, debe poder presentar un certificado de eficiencia energética. De lo contrario, corre el riesgo de que le impongan multas delicadas.
Desde 2013, las viviendas nuevas y existentes deben contar con un certificado energético, el llamado certificado de eficiencia energética. De forma similar a los electrodomésticos, el certificado o pasaporte energético utiliza siete niveles -A es el más alto y G el más bajo- para indicar la eficiencia energética de un inmueble.
¿Quién necesita el pasaporte energético?
El certificado debe mostrarse tanto para ofertas de venta como de alquiler – en folletos, en Internet, etc. – debe mostrarse. Las únicas excepciones son los pisos o las viviendas de menos de 50 metros cuadrados. Los certificados energéticos tampoco son necesarios para los inmuebles de alquiler con un periodo de alquiler inferior a cuatro meses, como los alquileres vacacionales.
¿Qué importancia tienen los certificados?
Es difícil obtener datos fiables (aislamiento térmico, estructura de mampostería, estructura del tejado, etc.) para determinar el valor de eficiencia energética, especialmente en el caso de casas o pisos antiguos. A diferencia de Alemania, en España el propietario o arrendador no tiene ninguna obligación con respecto a la clase de eficiencia. Dicho de otro modo: Incluso la peor clase de eficiencia energética G no conlleva sanciones ni la obligación de realizar una rehabilitación energética.
¿Quién las emite?
En España, la emisión de certificados está reservada exclusivamente a arquitectos, arquitectos técnicos, ingenieros e ingenieros técnicos con profundos conocimientos de los programas informáticos desarrollados al efecto.
Fuente:
Ingeniería y gestión de proyectos de construcciónbüro
„Matrol Servicios y Peritajes“.